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5 hábitos saludables para el 2019 + reflexiones

5 hábitos saludables para el 2019 + reflexiones

Después de este hiato en las vacaciones, ¡las entradas de los martes están de vuelta! Antes de nada, para los que no la conozcáis, esta es Penny (sí, como la de toc, toc, toc, Penny). Tiene 9 añitos, es de raza mestiza y es la alegría de la casa, aunque en ocasiones la de por mear donde no debe.

Penny espera que hayáis pasado unas fiestas estupendas y que el 2019 os traiga todo lo que deseáis. Ella, por su parte, se ha puesto morada a galletas para perro.

Con las debidas presentaciones hechas, vamos al lío. Ya es 2019 y, como cada año, llega el momento en que intentamos marcarnos nuevos objetivos. A veces estos incluyen cosas que queremos hacer pero, a menudo, suelen ser cosas que sentimos que debemos hacer, ya sea dejar de fumar, ir al gimnasio o seguir una dieta para bajar esos kilos que podamos haber cogido durante las fiestas o, simplemente, porque queramos empezar a cuidar nuestra salud. Para hacerte esto un poquito más fácil y que no resulte una obligación, te traigo 5 hábitos que puedes incorporar a tu rutina de forma fácil y te van a ayudar en tu camino a un estilo de vida más saludable.

Pero antes de empezar con lo que podemos hacer este 2019, el cambio de año también es un momento para reflexionar sobre el año que hemos dejado atrás. Con frecuencia, cuando hacemos esto, es fácil centrarnos en todo lo que ha salido mal y buscar las formas para compensarlo en el nuevo año; pero es importante tomarse un momento para ver las cosas buenas que te hayan podido suceder, los momentos bonitos que hayas vivido o los objetivos que hayas cumplido. De esa forma, es más fácil afrontar el nuevo año con una actitud positiva.

Para mí, reconozco que, por diversas hospitalizaciones familiares y la vida, en general, 2018 no ha sido un gran año (por no decir que ha sido un asco). Pero precisamente por eso quiero compartir contigo 10 cosas positivas (si no te interesa, que lo comprendo, salta para leer los hábitos).

Esta idea surgió a raíz de ir con mi amiga Natalia a lo que creíamos era una clase de meditación y resultó ser una especie de ritual para celebrar el solsticio de invierno y recibir el nuevo año dejando atrás las cosas negativas (como dice la canción, pa’ fuera lo malo). Salimos bromeando que no habíamos sido capaces de escribir muchas cosas buenas (bromeando por no llorar), pero yo me propuse buscarlas y, al final, encontré algunas. Aquí te las dejo:

  1. Hice rafting por primera vez. Sí, prácticamente arrastrada por mi prima de catorce años, pero lo hice. Iba un poco aterrada pero, según Natalia, que ya lo había practicado, “es prácticamente imposible morirse haciendo rafting” y, oye, me pareció un argumento muy convincente para decidirme.
  2. Pasé un fin de semana en Sanxenxo y las Islas Cíes con unas amigas, donde hubo muchas risas, volví quemada de arriba abajo y descubrimos el invento del siglo: la barcoteca.
  3. Fui a ver a Morat en concierto… dos veces… en una semana; y las dos lo di todo cantando Cómo te atreves a volver (Uooooh oooh!).
  4. Fui a Nueva York, San Diego y Los Angeles, puedes leer la aventurilla aquí y aquí
  5. Me apunté a clases de sevillanas con mi madre… porque somos así de guays. Y me río mucho porque la coordinación no es su punto fuerte (hola, mamá, feliz cumpleaños 🙂 ) Feria de Abril, prepárate.
  6. Contra todo pronóstico, me saqué el carnet de conducir. Debido a lo nerviosa que soy por naturaleza esta ha sido probablemente una de las cosas que más ansiedad me ha causado en 2018. Este era uno de los propósitos que me marqué cuando empezó el año y, a dos semanas de que se acabara, lo cumplí. 
  7. En cuanto a salud, este año he empezado a comer mucho mejor (y soy plenamente consciente de que escribo esto mientras me como un trozo de roscón con nata). Pero oye, lo que importa es lo que haces todos los días, no lo que haces una vez al año (o tres semanas al año para algunos). He comido menos carne y menos ultraprocesados y más legumbres y verduras.
  8. A parte del Pilates, que ya llevo haciendo un par de años, me creé una rutina de ejercicios para hacer en casa dos veces a la semana y apenas me la he saltado. Ya puedo decir que vuelvo a tener abdominales que no veía desde que hacía ballet con doce años.
  9. Allá por el verano empecé a organizarme mejor con las recetas. Cuando empecé el blog preparaba la receta la misma semana que esta se publicaba y, como podrás imaginar, eso era un estrés constante durante toda la semana de piensa lo que vas a cocinar, busca un día para hacerlo, hazle la foto, escribe la entrada… todo esto cruzando los dedos para que saliese bien a la primera y no tuviese que repetirla. Ahora puedo tomármelo con más calma y eso que he pasado de escribir una a escribir dos recetas semanales.
  10. Aunque soy un poco negada para el tema, poco a poco empiezo a ver progresos en la fotografía.

BONUS: me gradué como Health Coach! 🙂

Ahora sí que sí, vamos a lo importante. Estos son 5 hábitos sencillos que puedes empezar a incorporar este 2019 para disfrutar de una vida más saludable:

  1. Beber más agua. Acostúmbrate a beber un buen vaso de agua nada más levantarte para rehidratar el cuerpo después de haber estado toda la noche sin beber y bebe regularmente a lo largo del día.
  2. Moverte. No te voy a decir que te apuntes inmediatamente al gimnasio y tú no deberías proponértelo si sabes que no lo vas a hacer porque solo te va a causar frustración. Empieza por algo pequeño. Camina 30 minutos a buen paso, haz unos estiramientos… y vete incrementándolo poco a poco a medida que te sientas cómodo con ello. El gimnasio no es la única opción y quizá no es la más adecuada para ti. Igual a tu estilo de vida y forma física se ajusta más apuntarte a Pilates, a yoga, a clases de baile o a boxear. O te es más cómodo hacer tu propia rutina de ejercicios en casa. Lo que vale es lo que mejor se ajuste a ti, que lo disfrutes (vale, a veces en el momento no se disfruta demasiado, pero luego sí) para que así lo puedas mantener.
  3. Meditar.  Es normal ser escéptico al principio pero te aseguro que eso es hasta que lo intentas y lo pruebas de forma seguida unos días. Empieza por algo pequeño, como un par de minutos y vete incrementándolo a 5 y a 10, hasta llegar a lo que te funcione y se ajuste a tu tiempo. O simplemente toma pequeños momentos del día mientras haces otra cosa, como limpiar los platos, para observar tu respiración, ver si es muy rápida y realizarla de forma consciente y controlada ese rato.
  4. Incluir verduras en comida y cena. A estas alturas sobra decir que una de las mejores cosas que puedes hacer en tu alimentación es incluir una ración de verduras tanto a la comida como a la cena, pero aún así lo repito.
  5. No compres cosas que sabes que no deberías comer. ¿Eres incapaz de comer solo un trocito de dulce o solo una patata frita si lo tienes en casa? Hay una solución básica. Es tan simple como que, si no lo tienes en casa no lo comes. Déjalo para ocasiones esporádicas cuando estés fuera de casa y en esos momentos disfruta de ello sin culpabilizarte.

Espero que decidas incorporar algunos de estos hábitos a tu día a día y que te hagan sentir mejor y, si tienes algún otro que haya funcionado para ti, no dudes en compartirlo en los comentarios 🙂

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