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Novedades y favoritos: julio

¡Hola, hola!

¿Cómo va el verano? ¿Ya tenemos la marca del sol de la mascarilla?

Aquí en León estamos aún intentando recuperarnos de la ola de calor porque no estamos acostumbrados a temperaturas que nos hagan alejarnos mucho de llevar una chaqueta en la mano ‘por si acaso’. Pero ya hemos vuelto a la normalidad. Hoy hasta tuve que poner el pantalón largo para ir a hacer la compra.

Ha sido un mes un poco complicado en cuanto al blog porque después de haber estudiado a fondo y echado horas implementando cambios que agradasen a Pinterest (que era mi fuente de tráfico principal), la plataforma decidió cambiar su algoritmo y me ha tirado todos los esfuerzos y bastante tráfico por la borda. Pero, bueno, no hay nada que hacer más que tirar para adelante…

En una nota más positiva: ¡ya somos más de 3.000 en Instagram!

Viaje a Galicia

Como con este panorama, este año no habrá ninguna entrada de viajes a otro país, os cuelo aquí una pequeña escapadita que hice este mes a Galicia. Si no te interesa, salta hasta el final para ver lo que he estado viendo y leyendo este mes 🙂

Hace dos semanas, mi amiga Natalia y yo viajamos en coche hasta Ourense, donde nos encontramos con más de 30ºC y una ciudad completamente desolada. Tanto, que estuvimos un buen rato dando vueltas para encontrar un sitio donde comer, sudando bajo la mascareta (me apropio del término valenciano porque me gusta más). Una vez comimos, hicimos el check-in en el hotel y, siendo claros, nos dedicamos a vaguear un rato en la habitación huyendo del calor de fuera.

Ya a mitad de la tarde decidimos que era buena hora para salir a ver un poco la ciudad y no desperdiciar el día por completo. Visitamos las fuentes termales de As Burgas, la Catedral, el Claustro de San Francisco y el Puente Romano. Aquí ya empezamos a ver que la ciudad no es que estuviese desierta, sino que los habitantes, más listos que nosotras, no se dedican a dar tumbos por ahí a las horas que más pega el sol.

Finalizamos el día cogiendo una pizza para comer en el hotel y llevándonos la sorpresa de que ni nos la habían cortado. Por suerte, yo soy chica precavida y llevaba unas tijeras de cortar papel que nos hicieron el apaño. Ya sabes, lo típico que lleva una en el neceser para cuatro días fuera de casa.

El segundo día teníamos una reserva para hacer un crucero por la Ribeira Sacra para ver el Cañón del Sil y los viñedos (que, por cierto, vaya forma de jugarse uno la vida vendimiando, la verdad es que da hasta impresión verlo). En nuestro camino hacia Vigo, comimos en Tui y dimos un paseito por la zona antigua del pueblo antes de subir hasta el Parque Natural del Monte Aloia, que está muy cerca. Honestamente, en las fotos sale todo muy bonito pero en esta época el río estaba prácticamente seco, no íbamos vestidas exactamente para hacer una ruta y descubrir rinconcitos, así que fue una parada bastante express.

Terminamos el día en Vigo, una ciudad que me enamoró por completo. Dimos un paseo por el puerto, cenamos en una terraza y, ya en el hotel, tuvimos un duelo con una polilla enorme por ver quién se quedaba con el baño. Ganamos nosotras, pero estuvo reñido.

El tercer día continuamos nuestro road trip, haciendo primero parada en las Dunas de Corrubedo y luego en la Playa de Carnota, donde el navegador no nos indicó muy bien la localización exacta y terminamos dejando el coche en el pueblo para luego descubrir que la playa estaba bastante apartada. Así que, a las 3 de la tarde, cargadas con la comida y las toallas, nos tocó pegarnos una caminata bajo el sol hasta llegar a la playa y encontrar… pues sí, un parking al lado. Hicimos un pequeño picnic en la arena, tomamos el sol un rato, nos las apañamos para no quemarnos nada y, cuando ya estábamos aburridas, recogimos todo y emprendimos el infernal camino de regreso al coche. El cual se nos hizo mucho más soportable porque paramos a tomar un helado 😂

La siguiente parada fue en la Catarata de Ézaro donde también solo estuvimos unos minutos, antes de ponernos en marcha de nuevo hasta llegar a Fisterra, donde vimos el faro y pasamos la noche en el Hotel Ancora. En este os doy el nombre porque es una pasada. Solo tiene una estrella pero las habitaciones y el baño son súper grandes y, como con el tema del coronavirus no pueden tener buffet, nos llevaron a la habitación un desayuno enorme con zumo, café, fruta, yogur, tostadas y croissant (¡para cada una!). Solo te digo que con ese festín, más unos sobres de ketchup y mayonesa que habíamos pispado en la cena del día anterior, desayunamos y comimos en el viaje de vuelta. Una comida bastante poco healthy, para qué nos vamos a engañar, pero no íbamos a ponernos exigentes y desperdiciar comida gratis cuando habíamos comido ensalada todos los días (y más cosas, obviamente, pero una ensalada diaria nos las apañamos para meter). 

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Favoritos

Libros: La Conjura de las Reinas de Valerio Massimo Manfredi. Me lo recomendó mi padre como que era sobre las reinas de Grecia una vez que los reyes que habían luchado en Troya volvían a casa (y a mí me encantan los libros de historia contados desde el punto de vista de las mujeres) y me sentí un poco engañada porque resultó ser sobre uno de los reyes que sobrevivía y sus aventurillas. Aún así, está bien, aunque no me gustó el motivo que da de por qué tuvieron que atacar Troya.

El resto de libros que he leído este mes han sido todos de Agatha Christie: Cita con la Muerte, Asesinato en Mesopotamia, Tragedia en Tres Actos y Asesinato en Bardsley Mews. Me he enganchado porque es justo el tipo de misterio que a mí me gusta, el que te da todas las pistas pero eres incapaz de hacerlas encajar por tu cuenta y luego todo tiene sentido.

Series: para lo que soy yo la verdad es que este mes no he visto casi nada de series, pero hay una explicación. Primero vi la segunda mitad de la última temporada de Las Chicas del Cable que, la verdad, no me gustó demasiado. Lo irónico es que sí me gustó la idea del final (voy a intentar no dar spoilers de lo que ocurre), lo que no me gustó fue la ejecución y cómo ocurrió todo.

Y luego me puse con la temporada que me quedaba de Anne with an E, que ya sabes que me estaba encantando, y me gustó tanto que vi todo esto la primera semana de julio y no he sido capaz de comprometerme aún con otra serie. Estoy guardando el luto por una serie que no tiene ni de lejos el reconocimiento que se merece (ay… volvemos al tema de Mujercitas y los Óscars…).

Pelis: en cambio, lo que he hecho ha sido ver pelis y he aprovechado para ponerme al día con pelis que llevo tiempo queriendo ver. Con clásicos de estos largos que sabes que tienes que ver porque son peliculones pero nunca parece el momento de ver, como La Lista de Schindler y Cadena Perpetua y otras que tenía pendiente y tenía ganas pero siempre posponía como ¿Conoces a Joe Black?, V de Vendetta, Cumbres Borrascosas (leí el libro en Bachillerato y me encantaba), La Edad de la Inocencia y una Habitación con vistas. Y también volví a ver Padre no hay más que uno en preparación para la segunda parte y me reí tanto como la primera vez en el cine.

¡Espero que te haya gustado la entrada y estés teniendo un verano fantástico! 🙂

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